El Refectorio

Los refectorios de los monasterios tienen una ambientación particular puesto que es donde se hacen las comidas, a las que el monaquismo ha impregnado de una atmósfera casi litúrgica: comienzan y acaban con una plegaria, y se realizan en silencio.

El refectorio de Montserrat, que data del siglo XVII, fue reformado en 1925 por Puig i Cadafalch. En el extremo presidencial, hay un ábside recubierto de mosaicos que representan a Cristo en Majestad. En el extremo opuesto, hay un tríptico pintado por Josep Obiols sobre tres escenas de la vida de San Benito. Y en el centro, un trono de piedra para el lector.