Fundación Abadia de Montserrat, 2025

El año 1025, el abad Oliba, obispo de Vic y abad de Ripoll, fundó el Monasterio de Santa Maria de Montserrat. El año 2025 celebraremos el milenario. Si queremos celebrarlo dignamente tenemos que empezar a trebajar ya desde ahora.

Este hecho debe ser la ocasión de reconocer todo lo que Montserrat ha aportado a lo largo de estos mil años a la historia de la iglesia, a nuestro pueblo, a la cultura y a la sociedad civil en general. Y de reflexionar sobre esto. Conscientes, también, de la realidad: Montserrat existe gracias a la voluntad del.

 

 

 

 

 

 

 

A lo largo de los siglos todas las generaciones han ayudado, al abrigo de Santa María, a hacer la realidad actual de Montserrat. Todas las generaciones tanto de hoy, como del mañana han de ayudar a hacer de Montserrat lo que esperamos que sea en el futuro, para que pueda continuar llevando a cabo la misión de servicio a la Iglesia y a la cultura. Todos tenemos que continuar ayudando, según las formas de actuar del siglo XXI, para conseguir este objetivo colectivo.

La "Fundació Abadia de Montserrat, 2025" fue constituida el 4 de julio de 1997, con esta finalidad. Este es el instrumento que el siglo XXI pone en nuestras manos para que las generaciones de hoy y del mañana podamos continuar teniendo una institución como Montserrat, voluntad de un pueblo, que ayude a mantener y a promocionar los valores espirituales, culturales, sociales, nacionales y ecológicos, de acogida a todos y para todos.

Es lícito preguntarse si los monjes de Montserrat no tienen ya suficientes recursos propios para llevar a buen término esta misión y este proyecto colectivo. Es hora, pues, de informar a nuestro pueblo de la dura realidad, desde el punto de vista económico, que tiene planteada Montserrat desde hace décadas. Montserrat obtiene de los servicios de hostelería y de comercio -bien conocidos por todos- recursos suficientes para mantenerse, pero no para renovarse y prepararse de cara al futuro. El año 1996 Montserrat recibió, según datos de la Generalitat, más de 2.300.000 visitantes, cosa que le convierte en el segundo centro más visitado de Catalunya, después de Barcelona. Esta enorme afluencia, y la complejidad de Montserrat, necesitaría unas subvenciones públicas que, con todo, dada la situación financiera de las administraciones, llegan cada vez con menos cantidad y con más dificultad.

La fuente económica que tiene que ayudar a mantener y renovar el patrimonio colectivo de Montserrat, deberá ser, precisamente, la colectividad que formamos como pueblo. Siempre ha sido gracias a esta ayuda que Montserrat ha podido servirlos en los ámbitos que le son propios; peregrinos y visitantes.

Montserrat necesita hoy, otra vez, la respuesta generosa de la sociedad civil para prepararse con vistas a los retos del nuevo siglo. Se sirve del poder de convocatoria que siempre ha tenido y manifiesta, con naturalidad, su situación. Conscientes que todo se nos ha dado y que todo tenemos que dar.

La "Fundació Abadia de Montserrat, 2025" tiene, pues, esta doble finalidad:

Destinar los fondos recaudados a la restauración del santuario, desde donde son ofrecidos a los peregrinos y a los visitantes aquellos valores tan preciados de Montserrat.

Colaborar, con una parte de estos fondos, en obras sociales y de ayuda a los más necesitados ante las cuales nuestro pueblo es especialmente sensible.

Este proyecto es un reto para la sociedad civil: de ella depende que instituciones propias del país, como es el caso de Montserrat, tengan una comunidad fecunda y renovada a lo largo del siglo XXI.

Sus aportaciones a la Fundació Abadia de Montserrat, 2025 le permiten deducirse el 20% en la declaración del IRPF.

Fundació registrada en el "Protectorat de la Conselleria de Justícia de la Generalitat de Catalunya" el 22 de septiembre de 1997, con el núm. de registro 1.100. - N.I.F. G/61433934 -