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22 de febrero 2012 Miércoles de Ceniza Jl 2, 12-18
Por medio del profeta Joel, Dios nos envía un mensaje claro: «Ahora -oráculo del Señor- convertíos a mí de todo corazón… Rasgad los corazones y no las vestiduras». Hoy que empezamos la cuaresma, es la hora de ir al fondo de nuestra vida, del corazón como nos dice la lectura, y no quedarnos en aspectos más superfluos, como pueden ser los vestidos. La llamada que se nos hace no es por aparentar, sino para transformar nuestra vida. Según tu punto de vista, ¿en qué debe consistir convertir el corazón y qué sería rasgar sólo los vestidos?
Señor, que estos días sepa abrir mi corazón a Tu corazón.
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